
El árbol de cacao (Theobroma cacao) tiene sus orígenes en las tierras tropicales de América del Sur, de la cuenca del río Orinoco o el río Amazonas.La primera evidencia de su uso humano es de alrededor del 1100 a.C. en el sitio arqueológico de Puerto Escondido. En los primeros tiempos el consumo parece haber sido en forma de una especie de "cerveza", es decir una bebida basada en la fermentación más que de los granos del cacao de la pulpa del mismo. Tal «cerveza de chocolate» cuyos restos se hallan en las vasijas cerámicas de Puerto Escondido tendrían una importante función ritual y muy probablemente se utilizaban en las celebraciones de matrimonios.
De Acuerdo a la mitología Maya, Kukulkán le dio el cacao a los Mayas después de la creación de la humanidad, hecha de maíz (Ixim) por la diosa Xmucané (Bogin 1997, Coe 1996, Montejo 1999, Tedlock 1985). Los mayas celebraban un festival anual en abril, para honrar al dios del cacao,
Ek Chuah, un evento que incluía sacrificios de perros y otros animales con marcas pintadas de chocolate, ofrendas de cacao, plumas, incienso e intercambio de regalos.
Caliente, así es como esta el tema del chocolate en la actualidad. Resulta que el chocolate en el pasado fue acusado entre otros de engordarnos, causarnos fastidiosos barros y espinillas, de ser un alimento vació sin ningún valor alimenticio y en general un pesado que no valía la pena.










